Pequeño refugio libre y no guardado, adosado a la Ermita de la Virgen de Ordás, a unos 1.090–1.100 m, en un entorno de pinares y con buenas vistas hacia la Hoya de Huesca.
Dispone de espacio básico para dormir, mesa/bancos y zona de estancia, pero su estado y equipamiento pueden variar y no debe contarse con agua potable ni servicios garantizados. El acceso habitual es a pie; también existe una pista de acceso restringido.