Experiencias reales de exploradores en el libro de visitas de Refugios Libres.
También llamada la caseta del cura, es una construcción modesta, pero ofrece el resguardo en un entorno de naturaleza. Consta de dos estancias, la primera está cubierta y tiene chimenea, unos bancos y unas estanterías. No hay literas ni camas, hay que llevar saco de dormir. Se puede acceder directamente en coche o se puede ir a pie, donde se encuentra varias rutas, y está cerca la CV-429.