Para llegar al refugio Montserrat hay una estrecha pista asfaltada que termina en un pequeño aparcamiento, donde se puede dejar el coche. Desde allí, se puede continuar unos 1,5 km por pista rocosa sin asfaltar hasta llegar al refugio.
El refugio, construido en piedra, se encuentra en buen estado general. Está dividido en dos partes: un antiguo establo, donde podrían resguardarse unas 10 personas en caso necesario aunque la ventana no tiene vidrio y queda expuesta. La zona principal, que cuenta con chimenea, una mesa y tres sillas. Dispone además de dos plataformas de madera tipo litera, una sobre la otra, con capacidad aproximada para unas 10 personas en total.
Hay una fuente cercana, aunque conviene no depender al 100% de ella según la época. La leña puede ser escasa en la zona.