Este es un refugio guardado. El resto de tipos y el mapa están en la guía de refugios no guardados.
Mapa de refugios libres en Cantabria.
También en refugios libres en Picos de Europa.
Refugio Casetón de Ándara El macizo de Ándara se extiende de suroeste a noreste y se divide en dos vertientes en torno a su sector central, donde se concentran algunas de sus mayores alturas, alrededor del circo de Ándara. Por el oeste, el río Duje establece la separación natural con el macizo de Los Urrieles, mientras que por el este el río Deva marca el límite oriental de los Picos de Europa. El paisaje de Ándara conserva numerosas huellas de su pasado minero. En distintos puntos del macizo permanecen los restos de antiguas explotaciones, entre ellas las minas de Mazarrasa, Evangelista y La Providencia, así como las construcciones que estuvieron vinculadas a esta intensa actividad. Todavía hoy es frecuente encontrar numerosas bocaminas, algunas de ellas obstaculizadas para impedir la entrada del ganado y evitar accidentes. En este singular entorno se encuentra el Casetón de Ándara, refugio de montaña que constituye uno de los principales puntos de acceso y referencia para adentrarse en el macizo. A pocos minutos del refugio, en dirección al pico Valdominguero, se localiza el antiguo lecho del lago de Ándara. Fue uno de los lagos de mayor tamaño de los Picos de Europa, hasta que desapareció de manera accidental durante las labores mineras, probablemente como consecuencia de alguna voladura que alteró el sistema subterráneo de drenaje. La primera alineación montañosa que se contempla desde el sur corresponde a las Cumbres Avenas. La cima más meridional es el Castro Cogollos, de 1.692 metros, al que siguen el pico del Buey (1.870 m), el Joracón de la Miel (1.902 m), el pico de la Canal Arenosa (1.882 m) y el pico del Corvo (1.878 m). A través del collado de Cámara se accede al núcleo del macizo Oriental. Siguiendo la alineación suroeste-noreste aparecen, en primer término, los Picos de Cámara (2.050 m), seguidos del pico Pozán (2.188 m), también conocido como el Jiso. Su arista sureste constituye uno de los itinerarios de escalada más importantes y reconocidos del macizo de Ándara. Más al norte se elevan algunas de las grandes cumbres del sector central, como el Prao Cortés (2.288 m) y el pico Cortés (2.373 m). También destaca el Cueto la Encina (2.193 m), antesala de la Morra de Lechugales, que, con sus 2.444 metros de altitud, constituye la máxima elevación del macizo. A continuación se encuentran los picos del Jierru (2.422 m) y la pica del Jierru (2.421 m), conocida asimismo como pica del Evangelista o Tiro de la Infanta. En este punto la línea montañosa se bifurca. Hacia el norte se suceden el pico Valdominguero (2.265 m), las Malatas y el Cuetu la Vezada, que descienden hacia el oeste en dirección a las vegas de Sotres. Desde el pico Valdominguero, la divisoria continúa hacia el norte por las picas del Jou sin Tierre, cuya mayor altura alcanza los 2.159 metros, el cuetu Tejau (2.129 m), el picu Boro, el cuetu los Clabreros y, finalmente, la pica de Fuente Soles, que conduce hasta el Jito de Escarandi, considerado el límite septentrional del macizo de Ándara. Desde el Valdominguero se prolonga también hacia el noreste otra sucesión de cumbres, entre las que destacan el pico Soriano (2.161 m) y los cuetos de los Senderos y de la Ramazosa, ambos próximos a los 1.900 metros de altitud y situados en las inmediaciones del refugio del Casetón de Ándara. Al otro lado del refugio se alza el Pico del Macondíu, que alcanza los 1.999 metros. Al este de la Morra de Lechugales se encuentran otras cumbres de notable entidad, como la Silla del Caballo Cimero (2.436 m) y, al sur de esta, la Tabla del Pino (2.154 m). Desde la pica del Jierru se desprende hacia el noroeste un extenso cordal que recorre sucesivamente el Pico del Grajal de Arriba (2.349 m), el pico de Grajal de Abajo (2.248 m), el Castillo del Grajal (2.091 m), la Rasa de la Inagotable (2.284 m) y el cueto del Diablo (2.267 m), conocido también como cuetu La Junciana. Al este de la Junciana se levanta el pico del Sagrado Corazón, de 2.214 metros. Esta cima posee, además de su relevancia paisajística, una especial significación para las gentes de la comarca, ya que desde el último año del siglo XIX se celebra en su cumbre una ceremonia tradicional. Desde el Sagrado Corazón, la montaña continúa elevándose hacia el norte hasta alcanzar el pico de Samelar (2.227 m), el Canto de la Concha (2.093 m) y el Alto de las Verdianas (2.024 m). A partir de aquí, el relieve pierde progresivamente altura y aparecen las Becerreras, el cueto de las Becerreras y los Columbros. Desde el Alto de las Verdianas, atravesando el collado de la Llaguna (1.948 m), se alcanza el extremo oriental del macizo, donde se eleva el pico de las Agudinas, de 1.976 metros de altitud. A partir de este punto, las cumbres continúan descendiendo de manera gradual: pico del Acero, pico de la Tarabillera, pico Paña, cueto de la Llosa y Ciruenzo Mayor. El relieve va perdiendo altura hasta situarse en torno a los 1.300 metros y alcanzar finalmente el sector donde, por el este, terminan los Picos de Europa. Así, Ándara se presenta como un territorio de contrastes: un laberinto de cumbres, collados y vegas donde la grandeza de la montaña convive con las huellas de la actividad minera y con una memoria cultural que todavía permanece viva. Sus antiguas explotaciones, las bocaminas abandonadas, el recuerdo del desaparecido lago y la sucesión de cumbres que rodean el Casetón conforman un paisaje de extraordinaria personalidad, en el que naturaleza e historia se encuentran a cada paso. Frecuencia emisora: 146.175 Guarda: Enrique González (+34) ***
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